La Revolución Mexicana

Antecedentes de la revolución mexicana

Porfirio Díaz, era un mestizo oaxaqueño, el cual tuvo la oportunidad de poder destacarse en los ejércitos liberales, hizo combates contra diferentes grupos del tipo conservador y también hasta pudo participar en la conocida como “Intervención Francesa”, quien habría asumido el poder en la presidencia de México desde el año de 1876, posteriormente al triunfo de la rebelión de Tuxtepec, y finalizando su séptimo mandato en el año de 1910, posteriormente a una dictadura que tuvo una duración de hasta 34 años.antes

Ya cuando transcurrían los últimos años del gobierno de Díaz, no tenía mucha credibilidad y esto lo aprovecharon sus opositores, los cuales incluso iban mostrando un crecimiento muy grande, esto debido a que hubo cierta cantidad de crisis que se dieron de forma simultánea, y cubrían todos los ámbitos, tanto social, político, cultural y especialmente económico.

Antecedentes de la revolución mexicana del tipo económico y social

En los tiempos de la colonia, existieron muchos pueblos que pudieron conservar ciertas propiedades comunales, de forma genérica se les llego a llamar como “ejidos”. En el año de 1856, existió la “Ley Lerdo” en la cual se declararon como baldías muchas propiedades del tipo corporativo, particularmente podemos mencionar las de la iglesia y también las que tenían muchas comunidades indígenas.

Entre los años de 1889 y 1890, el gobierno de Porfirio Díaz pudo disponer que todas las tierras comunales terminaran convirtiéndose en parcelables. Los propietarios nuevos, como no estaban acostumbrados a la propiedad privada, terminaron siendo estafados tanto por funcionarios como también por particulares. El resultado de esto fue que mucha población del tipo indígena se quedara sin posición de tierras, y tuvieron que buscar empleo en algunas de las haciendas que había muy cerca.

Otra serie de leyes proviene también de los años de 1863, 1883 y hasta de 1894, en las cuales se podía llegar a considerar como terreno baldío a una parcela que no tuviera su título respectivo, con esto se propició a que los que tenían recursos, pudieran hacerse de una gran cantidad de porciones de tierra. Ya cuando llego 1910, aproximadamente una cantidad menor al 1% de las familias en México, podían controlar o poseer hasta una cantidad del 85% de las tierras que se podían cultivar.

Todos esos pueblos en los cuales se podía dar albergue hasta un 51% de la población rural, tenían apenas unas cuantas porciones de tierra pequeñas, y la mayoría pertenecían a las haciendas vecinas. Aparte, las leyes que existían y también la situación nacional siempre podía tener un favoritismo para los hacendados, ya que eran los únicos que tenían derecho a un crédito (o acceso). Ahora bien, los pueblos pequeños, y también todos los agricultores independientes, tenían que hacer pagos de impuestos extremadamente altos.

Toda esta situación pudo afectar de una manera muy grande la economía del tipo agrícola, puesto que eran las haciendas quienes tenían las porciones más grandes sin cultivarlas y eran todavía menos productivas que las propiedades que se consideraban menores. Algo que provoco también que se quedaran sin sus tierras, era que estaban en contra del gobierno y esto desato todo tipo de consecuencias.